miércoles, 31 de marzo de 2010

LABIO LEPORINO

LABIO LEPORINO

¿Qué es el labio leporino?
El labio leporino es un defecto congénito de las estructuras que forman la boca. Es una hendidura o separación en el labio y es el resultado de que los dos lados del labio superior no crecieron a la vez.
El labio leporino y el paladar hendido pueden presentarse simultáneamente pero también pueden ocurrir por separado. La apertura en el labio o el paladar puede ser unilateral o bilateral. ( ver paladar hendido).
¿Qué lo ocasiona?
El labio leporino se presenta sobre todo en familias con un historial de esta anormalidad en alguno de los padres, en otro niño o un pariente inmediato. Pero también puede presentar en familias sin los antecedentes ya mencionados.
Se cree que hay factores ambientales que reaccionan con ciertos genes específicos e interfieren con el proceso normal del desarrollo del labio.
Algunos autores refieren como causantes de labio leporino a algunos fármacos, drogas, productos químicos, plomo, deficiencias de vitaminas.
Es uno de los defectos congénitos más comunes. Afecta a uno de cada 700-750 recién nacidos. El 25% de estos niños padecen de paladar hendido, 25% de labio leporino y el 50% de ambos.














SINTOMATOLOGIA Y SIGNOLOGÍA
Durante el desarrollo fetal la boca se forma durante los primeros tres meses del embarazo. Durante este tiempo, las partes del paladar superior y el labio superior normalmente se unen. Cuando la unión no se completa es cuando se presenta en el niño el labio leporino, paladar hendido o ambos.
La sinología es por demás obvia, y se detecta inmediatamente al nacimiento.

DIAGNÓSTICO
Como ya se mencionó anteriormente el diagnóstico es inmediato. Ya que los signos son visibles a primera vista. En algunos lugares se les reconoce como cuchos.

TRATAMIENTOS Y RECOMENDACIONES
CIRUGÍA: El tratamiento es quirúrgico y se recomienda que sea a edad temprana de preferencia antes de que el niño cumpla tres meses de edad. Estas operaciones se realizarán dependiendo del peso, la salud general del niño y la severidad de la hendidura. Además, dependido de la severidad puede realizarse por etapas o en una sola intervención.
Posteriormente, cuando el niño tiene más edad se puede practicar cirugía estética para corregir algunos defectos del labio, la nariz, las encías, y/o el paladar.



















ALIMENTACIÓN: Los bebés con labio leporino pueden tener problemas serios para la lactancia ya sea materna o artificial. Por lo que se han diseñado aparatos especiales que permiten a estos niños mamar de sus madres o de un biberón. Hay que tener presente que estos pequeños ingieren mucho aire, y es necesario ayudarles a eliminar los gases con frecuencia. Alimentar a un bebé con labio leporino requiere de mucho tiempo al principio, pero en cuanto se tiene práctica es más fácil.







PROBLEMAS SECUNDARIOS: Los niños con labio leporino/paladar hendido suelen padecer de más infecciones del oído, debidas al desarrollo incompleto del paladar y de los músculos palatinos, que son necesarios para abrir las trompas de Eustaquio, las cuales se encuentran a cada lado de la garganta y conducen al oído medio.
Los niños con labio leporino deben estar bajo supervisión constante de un especialista en garganta, nariz y oído (otorrinolaringólogo), para evitar daños permanentes al oído debido a infecciones crónicas.






HABLA Y LEGUAJE: La pérdida de la audición puede ocasionar problemas de aprendizaje en cuanto al desarrollo del habla. El niño con paladar hendido debe examinarse a temprana edad para practicarle cirugía reconstructiva.
La voz de estos bebés tiene un acento nasal pero después de la cirugía puede someterse a una terapia para el desarrollo del lenguaje.







ODONTOLOGÍA: Es necesario que los niños con labio leporino y/o paladar hendido reciban tratamiento odontológico lo más pronto posible para asegurarse que las mandíbulas del niño son de la forma y tamaño correcto, corregir la posición de cada diente, y mantener una buena higiene oral-dental.







PSICOLOGÍA: Acoplarse a las necesidades de un niño con estos problemas orales suele ser muy difícil para cualquier familia. La ayuda de un psicólogo y de grupos de apoyo (asociaciones de afectados) puede ser muy valiosa para que la familia como grupo dialogue, discuta entre ellos la situación y ventile sus sentimientos y temores.

PRONÓSTICO El niño con labio leporino y/o paladar hendido puede albergar la seguridad de que llegará a hablar, a actuar y a tener un aspecto como todos los demás niños.
Aunque el tratamiento lleva unos cuantos años, vale la pena la espera si se considera el beneficio que puede alcanzarse.

Esta patología común en nuestra provincia, y que debe preocuparnos a todos debido a observar su alta frecuencia y dificultad en poder cumplirse con todas las etapas del tratamiento del niño fisurado, merece realizar profundas reflexiones que nos ayuden , primero a entender ésta enfermedad en toda su magnitud y segundo a poder entender la importancia de realizar un tratamiento multidisciplinario donde cada integrante del mismo cumplirá un rol fundamental que permitirá lograr un resultado final aceptable.


Pero...¿DE QUE SE TRATA?

LABIO LEPORINO : terminología ya no aceptada , pero que nos permite identificar esta patología hoy definida como fisura labio-alvéolo-palatina ( FLAP ); es la presencia al nacer de una fisura o abertura completa del labio superior con extensión hacia la cavidad nasal , que puede ser de un solo lado habitualmente izquierdo o bilateral, y que puede ir asociado o no a una fisura o abertura completa del paladar anterior y posterior.
Su aparición no tiene una causa generalmente determinante excepto que tuviere antecedentes previos.

Qué significa ésto ?: Significa que al nacer, tendremos un niño que nos impacta debido a la malformación que presenta en la cara, y como padres nos desesperamos buscando un inmediato tratamiento correctivo presionado por la patología con fuerte impacto familiar
Es en este momento , donde realmente se debe iniciar el tratamiento teniendo previamente en cuenta la participación del equipo multidisciplinario que estará constituído como eje fundamental por:
- Neonatólogo y posterior Pediatra
- Odontóloga ortodoncista
- Fonoaudióloga
- Psicóloga
- Cirujano pediatra

Porqué ? : habitualmente la primera consulta y eje del tratamiento de estos niños se concentra lógicamente en una necesidad de los padres de su corrección quirúrgica, por lo cual es al cirujano al primero que se lo consulta con la ansiedad y necesidad de una solución inmediata.

Sin embargo el primero que participará en este tratamiento será el neonatólogo que recibirá al niño en el momento de nacer y evaluará su estado general buscando detectar la posibilidad de que pudiera tener alguna otra malformación de tanta o mayor importancia que la observada en la boca.

El odontólogo será el siguiente consultor importante que determinará , si presenta una fisura del paladar, realizar una pequeña prótesis inicial que le permita separar las cavidades nasales de la cavidad bucal para permitir que el niño inicie una alimentación adecuada.

En tercer término lo hará la fonoaudióloga que ya desde el inicio deberá indicar y sugerir la forma de trabajo deglutorio en el niño; ya que la fisura del paladar además de afectar la alimentación correcta afectará seguramente en un futuro la posibilidad de hablar del niño.






La psicóloga deberá trabajar en la contención familiar apoyando a los padres y familiares en esta difícil situación que los enfrenta la vida.

Y por último será recién importante la participación del cirujano , quién al cumplir el niño entre 3 y 4 meses iniciará el tratamiento quirúrgico, comenzando por corregir el defecto del labio para posteriormente lograr antes de los 18 meses de vida la corrección quirúrgica del paladar.









El logro de un tratamiento eficaz en el niño fisura do dependerá del trabajo multidisciplinario, y de lograr instruir y concientizar a los padres en la importancia de la permanente atención del niño cumpliendo todos los pasos indicados por el equipo de trabajo para lograr el correcto tratamiento, teniendo además en cuenta que son tratamientos muy largos con control y atención del niño afectado prácticamente hasta la adolescencia, por parte de cada uno de los integrantes de este equipo de trabajo. En esta patología no hay fórmulas mágicas de tratamiento sino que los resultados dependerán de la dedicación de los profesionales y padres puestos en lograr un niño normal con inserción social adecuada y elevada autoestima. Creo que es de fundamental importancia al igual que en otras patologías congénitas formar grupos de niños fisurados en cada población, ya que la correcta información entre sus integrantes y apoyo solidario, unidos en la misma dificultad, se lograría mejores resultados en el prolongado tratamiento de ésta difícil patología.